Apuntes de preimpresión y producción gráfica

Apuntes de preimpresión y producción gráfica

Este cuaderno tiene por objeto la publicación de casos prácticos, soluciones, artículos técnicos, recomendaciones y trucos; todos ellos con la finalidad de ayudar a los profesionales de la preimpresión en su día a día, así como a todas aquéllas personas que se vean inmersas en procesos de edición gráfica.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Introducción a los procesos productivos gráficos

Abrimos este “blog” con una definición genérica y un esbozo del flujo de tareas y trabajos que venimos es denominar “Proceso Gráfico”. Sin entrar en detalles, se pretende apuntar las fases por las que pasa un producto gráfico, editorial o extraeditorial, desde su concepción hasta su distribución o entrega al usuario final. Quedan deliberadamente excluidos los productos paraeditoriales (prensa y revistas “de kiosco”), puesto que son productos distintos, tanto en su concepción como en su realización, particularidades que pretendemos atender en futuros “posts”.

Como definición académica, podemos decir que el conjunto de operaciones que, utilizando unos recursos técnicos y humanos, es necesario ejecutar para transformar una materia prima en un producto que sea demandado por la sociedad se denomina proceso productivo. En algunos casos, únicamente se precisa una simple operación para producir la transformación de la materia en producto; pero en otros casos es necesaria la concatenación de una serie de procesos, denominándose en su conjunto “procesos productivos”.

Podemos considerar “procesos productivos” a lo largo del proceso gráfico, el conjunto de operaciones que se vienen a realizar desde el momento en que el cliente o editor realiza el encargo de realización de un producto gráfico hasta el momento en que el trabajo (editorial, o extraeditorial) es entregado al cliente o puesto a disposición de su usuario final, según corresponda. en algunos casos, todos los procesos se realizan en una misma empresa, pero lo más habitual es que los procesos se vayan realizando en diferentes empresas, cada una especializada en una tarea o serie de ellas.

De manera esquemática, se enumeran y explican brevemente este conjunto de pasos que venimos a denominar “Procesos Productivos”:

1.- Encargo de producción. En esta etapa, el cliente o editor explica a su proveedor qué producto es el que pretende realizar y sus características generales. Si se trata de un trabajo de nueva realización puede ser necesaria una labor de asesoramiento al cliente en cuanto a diseño, colores, formato, número aproximado de páginas, materiales, calidades, acabados, etc. De este modo se debe acabar definiendo las características técnicas del trabajo a realizar para poder efectuar la valoración de costes y la realización del presupuesto. Es habitual que el encargo lo realice el editor a una empresa de confianza, que a su vez se encarga de subcontratar aquéllas tareas que no puede realizar mediante medios propios.

2.- Recepción de original. Se recibe del cliente el material necesario (texto e imágenes, o incluso el trabajo diseñado y maquetado) para la realización del impreso, que será necesario revisar para determinar su validez de cara al proceso de producción.

3.- Diseño. Se realiza un proceso completo de creación y realización de un trabajo en todos sus detalles y operaciones. El equipo de diseño deberá realizar el boceto y/o maqueta, que se entregará al cliente para su validación o en su caso, modificación, antes de proceder a la elaboración definitiva del trabajo en base a la propuesta de diseño aprobada. Se deberán tener en cuenta los aspectos técnicos de producción, estéticos, funcionales y económicos.

4.- Composición/tratamiento/maquetación. En esta etapa se componen o tratan los textos, y se reunen y combinan armónicamente con el resto de elementos gráficos que componen el producto (ilustraciones, blancos, adornos, etc.), en escrupuloso respeto a las normas de diseño marcadas en el boceto y/o maqueta.
Dentro de esta etapa se suele realizar la obtención y tratamiento de las imágenes, debiendo obtener imágenes aptas para ser reproducidas en el sistema de impresión elegido. Hoy en día lo más habitual es que sea el propio cliente el que nos aporte las imágenes en formato digital, en cuyo caso hay que realizar una labor de repaso y, en su caso, corrección de las mismas, determinando si las imágenes recibidas tienen el suficiente nivel de calidad para su inclusión en el producto; o bien que se contrate el servicio de un fotógrafo profesional que, cada día más, podemos incluir dentro de las profesiones del sector gráfico.



5.- Corrección de concepto, de estilo, ortográfica y tipográfica. En función de lo acordado, esta etapa la puede realizar directamente el editor o bien se puede encargar a un corrector. Es habitual que los dos primeros tipos de corrección correspondan al editor o autor, y los dos últimos a los correctores ortotipográficos. Suele ser necesario obtener segundas, terceras o más pruebas hasta que se le haya dado el definitivo visto bueno al trabajo.

6.- Pruebas de color. Si el trabajo o el cliente lo requieren, se realizará una prueba que simule el resultado del trabajo final una vez impreso. Se utilizará la maquinaria y técnicas adecuadas para adecuarse al que será resultado final. Esta prueba se usará para mostrar al cliente el aspecto “real” del impreso y como prueba contractual.

7.- Imposición. Se disponen las páginas del impreso tal y como han de ser reproducidas en el pliego de impresión, atendiendo a las características técnicas de la realización del trabajo en sus fases de impresión, encuadernación y manipulado. En la actualidad, esto se hace partiendo del trabajo en formato digital (normalmente PDF) y mediante el uso de un “software” específico. Posteriormente se realiza la impresión de una simulación del pliego impreso a través de un plotter de gran formato, que se plegará tal y como se haría en la encuadernación para la revisión de la imposición y una última comprobación general del trabajo (es la prueba que habitualmente se llama “ferro”, nomenclatura que proviene de los tiempos del montaje manual). En muchas ocasiones esta prueba se utiliza como “ultima comprueba para corrección”.

8.- Obtención de la forma impresora. Mediante filmadora de gran formato e insolado y procesado tradicional (CTF), o bien mediante sistemas CTP (directo a plancha) que proporcionan directamente la forma impresora. Es posible la transmisión directa desde el ordenador a la máquina de imprimir (CTPress, directo a máquina; o bien impresión digital).

9.- Etapa de impresión. Impresión, generalmente con máquinas de offset (estamos hablando de un ciclo productivo “estandar”), de los diferentes pliegos que componen el trabajo y del número suficiente de ellos para cubrir la tirada y el porcentaje de pérdida. Se utilizarán las máquinas más adecuadas en función de las características del trabajo y de la configuración del taller de impresión (rotativas, planas de uno o varios cuerpos, con o sin volteo, offset seco, etc.)



10.- Postimpresión. Es la última etapa del proceso gráfico. En función de las características del producto, se realizarán todos o algunos de los siguientes procesos:


  • División de los pliegos y/o bobinas.
  • Plastificado y/o barnizados fuera de máquina.
  • Plegado, para obtener los cuadernillos o signaturas.
  • Alzado, operación que ordena los cuadernillos u hojas sueltas según el caso.
  • Encuadernación, mediante cosido o fresado de los cuadernillos y colocación de la cubierta.
  • Guillotinado a tamaño final.
  • Otro tipo de operaciones son las de troquelado, hendido, estampados en seco, termorrelieve, u otros acabados especiales, en caso de que el trabajo lo requiera.

Estas operaciones pueden variar de orden o de método en función de las características del trabajo.
Posteriormente a la obtención del producto final, se realizará la clasificación (si procede) y el empaquetado del producto acabado del modo requerido y acordado con el cliente (retractilado, embalado en cajas, montado en “pallets”, etc.)

11.- Almacenaje y distribución. Tal y como se haya presupuestado y acordado con el cliente (entrega directa, a través de empresa distribuidora, reparto por correo, etc.)


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Enhorabuena por la idea.

Aldo Manuzio dijo...

Hola, Juanma. Me uno al anónimo que dice "enhorabuena por la idea".
Intentaré ir colgando cositas que crea que son de interés.

Un abrazo,

Helios

Agustín Cámara dijo...

Hola. El anónimo era yo. No me dí cuenta.